
El VII Memorial de Atletismo Miguel de la Quadra-Salcedo que se celebrará el próximo 23 de mayo en la pista de ceniza de la Universidad Complutense de Madrid, seguirá reivindicando este año la memoria de los grandes pioneros del atletismo español con un homenaje muy especial a José Luis Celaya, una de las figuras fundamentales de la historia de los lanzamientos en nuestro país y un nombre profundamente ligado también a las raíces tradicionales de nuestro deporte.
El homenaje tendrá además un significado especialmente emotivo para toda la familia del Memorial, ya que será su propio nieto, Aitor Markina Celaya, quien participará en las pruebas de lanzamiento dentro del Memorial y quien volverá a entrar en el círculo de lanzamientos en recuerdo de su abuelo, compartiendo pista con el resto de atletas inscritos.
A este homenaje se unirán también los amigos del club Barraires de Zaragoza, referentes fundamentales del tiro con barra aragonesa y parte inseparable ya del espíritu del Memorial, en una jornada que volverá a tender puentes entre el atletismo moderno y los antiguos deportes de lanzamiento que ayudaron a construirlo.
Nacido en Galdakao en 1910 y fallecido en 1993, José Luis Celaya fue uno de los grandes pioneros del atletismo español del siglo XX y un atleta extraordinariamente polivalente, capaz de competir al máximo nivel en peso, disco, martillo, jabalina, pentatlón, decatlón e incluso en disciplinas profundamente vinculadas a la tradición popular vasca como la barra vasca.
Su figura pertenece a una época en la que los atletas todavía eran deportistas totales y en la que los lanzamientos convivían de manera natural con los juegos tradicionales y las competiciones populares nacidas mucho antes de la aparición del atletismo moderno.
Celaya llegó a poseer los récords de España absolutos de disco y jabalina y fue campeón de España de disco en 1935, además de mantenerse compitiendo durante décadas con una longevidad absolutamente extraordinaria.
De hecho, dentro de su extraordinaria trayectoria como atleta máster, siguió participando en campeonatos mundiales y europeos máster hasta más allá de los 80 años y acumuló un total de 51 títulos nacionales veteranos entre peso, disco y martillo.
Pero quizá lo más importante de José Luis Celaya no sean únicamente sus marcas o sus títulos, sino lo que representa dentro de la historia cultural del atletismo español, porque figuras como la suya recuerdan una época en la que el atletismo todavía conservaba un vínculo directo con las plazas de los pueblos, las fiestas populares y los deportes tradicionales que dieron origen a muchas de las disciplinas que hoy conocemos. Una filosofía profundamente conectada también con el espíritu del Memorial Quadra-Salcedo y con la manera en la que Miguel entendía el deporte, no solo como competición, sino también como memoria colectiva, herencia cultural y transmisión entre generaciones.
Por eso, la presencia de Aitor Markina Celaya dentro del círculo de lanzamiento tendrá este año una fuerza simbólica muy especial. Nieto y abuelo separados por décadas pero unidos por el mismo gesto atlético y por la misma pasión por lanzar.
En una edición marcada además por el décimo aniversario del fallecimiento de Miguel de la Quadra-Salcedo, el homenaje a José Luis Celaya volverá a recordar que buena parte de la historia del atletismo español fue construida precisamente por hombres y mujeres como él, atletas pioneros que abrieron camino cuando todavía casi todo estaba por inventar.
¡Nos vemos en la pista de ceniza!

