Emociones y espíritu vintage en el Memorial Quadra-Salcedo

El VII Memorial de Atletismo Miguel de la Quadra-Salcedo, que se celebrará el próximo 23 de mayo en la pista de ceniza de la Universidad Complutense de Madrid, volverá a contar este año con uno de sus reconocimientos más queridos y simbólicos: el premio vintage, un trofeo destinado a distinguir a los participantes mejor caracterizados de época, tan acorde con una pista que data de 1931.

Convertido ya en una de las señas de identidad del Memorial, el premio vintage busca reivindicar una manera muy concreta de entender este deporte y que está ligada con el atletismo de las pistas de ceniza, con la originalidad, con las camisetas heredadas, con las zapatillas gastadas e incluso con las historias familiares que pasan de una generación a otra.

Porque si algo ha demostrado el Memorial durante estos años, es que el atletismo también se recuerda a través de la ropa, de las fotografías antiguas y de esos pequeños objetos capaces de representar toda una vida deportiva.

Cada edición, decenas de participantes acuden vestidos con equipaciones históricas, camisetas recuperadas o diseñadas para la ocasión, e incluso ropas y objetos pertenecientes a padres y abuelos que también fueron atletas. Y pocas historias resumen mejor ese espíritu que un relato que recibió la organización por correo electrónico la pasada edición y que se ha convertido ya en una de los momentos más emocionantes de la historia del Memorial.

En aquel mensaje, una participante escribía:

“Mis hijas de 5 y 6 años y yo vamos a llevar las camisetas con las que corría mi padre hace casi 50 años cuando competía en Pamplona. Tuvo récord navarro de 400 metros durante algún tiempo.

Él y mi madre irán a ver a mis hijas correr, qué ilusión ese momento. Gracias por hacerlo posible.

Yo fui atleta muchos años en la Universidad de Salamanca en 200 metros y mi hija llevará el top con el que yo competía.

Gracias por mantener vivo el atletismo sin artificios ni excentricidades, el atletismo elegante”.

Aquella historia emocionó profundamente a toda la organización y terminó teniendo incluso una continuación inesperada. A raíz de aquel mensaje, Javier Etayo, presidente de la Asociación Española de Estadísticos de Atletismo (AEEA) y miembro de la junta directiva de la Asociación Amigos de la Pista de Ceniza, investigó la trayectoria deportiva de aquel atleta navarro mencionado en el correo familiar y terminó de aparecer su historia para todos nosotros.

José Carlos Portela Álvarez, nacido en 1948, había sido efectivamente uno de los grandes especialistas navarros de los 400 metros durante finales de los años sesenta y principios de los setenta. Según pudo reconstruir la AEEA, Portela batió el récord navarro de la distancia en 1970 con 50.0 y volvió a mejorarlo en 1971 con 49.5, marca que terminaría siendo la mejor de su trayectoria deportiva hasta que el récord fue superado en 1975 por Juan Jesús Sarrasqueta.

Además, aparecieron registros anteriores que permitían seguir reconstruyendo aquella pequeña gran historia atlética: 51.2 en 1968, 50.3 en 1969… una vida deportiva entera resumida en unas décimas de segundo y en unas camisetas que, medio siglo después, volvieron a correr sobre la pista gracias a sus nietas.

Y ahí está precisamente el verdadero sentido del Memorial, no solo en la enorme ilusión de recordar a grandes campeones o figuras históricas, sino también en reivindicar ese atletismo anónimo y profundamente humano construido por miles de atletas populares, universitarios y modestos que llenaron pistas de ceniza mucho antes de que existieran las grandes campañas, las zapatillas de carbono o las redes sociales.

Por eso, el Memorial volverá a premiar este año las mejores vestimentas vintage y una vez más la organización anima a todos los participantes a acudir vestidos con sus mejores galas atléticas de otra época.

Porque durante unas horas, en la vieja pista universitaria, el tiempo vuelve a mezclarse hacia delante y hacia atrás, y las las camisetas de hace cincuenta años vuelven a correr otra vez con la sonrisa de los más pequeños, con todo el futuro por delante.

Inscripciones disponibles hasta el 20 de mayo o hasta agotar dorsales en este enlace de la plataforma DeporTicket

¡Nos vemos en la pista de ceniza!

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