El VI Memorial Quadra-Salcedo presenta sus emotivas y exclusivas medallas

Este sábado 24 de mayo, a partir de las 10:00 h, la histórica pista de ceniza de la Universidad Complutense de Madrid acogerá el VI Memorial de Atletismo Miguel de la Quadra-Salcedo, un evento ya imprescindible en el calendario del atletismo universitario y popular. Como cada año, todos los participantes que crucen la línea de meta o completen sus respectivas pruebas recibirán una medalla conmemorativa única, diseñada especialmente para esta edición.

Las medallas, diseñadas por Carlos Beltrán y producidas por Expotrofeo, se presentan como una auténtica obra de arte que une emoción, historia y simbolismo. En el anverso se entrelazan las figuras de dos lanzadores: un discóbolo, símbolo del legendario Miguel de la Quadra-Salcedo, y un lanzador de peso, representación de su hermano Estanislao de la Quadra-Salcedo, atleta infatigable y participante en todas las ediciones del Memorial. Este año, Estanislao será además el encargado de leer el tradicional juramento universitario que da inicio a la competición.

La medalla rinde homenaje no solo a los dos hermanos, sino también a toda una generación de deportistas —los llamados pesosdiscóbolos— fundamentales en los orígenes del atletismo español moderno. Una herencia deportiva representada por figuras como José Luis Torres, entrenador de Miguel y uno de sus más grandes referentes.

En el reverso de la medalla, se ha grabado una frase que ya forma parte del alma del Memorial:

No busques la marca, busca la belleza

Estas palabras nacieron durante la primera edición del evento, celebrada en 2018, cuando Estanislao, tras décadas alejado de la competición, decidió lanzar en honor a su hermano. Tras unos intentos peores de lo que él mismo se esperaba, su hijo —como si el tiempo se invirtiera y ahora el pupilo guiara al maestro— se le acercó y le susurró esas palabras que hoy definen el espíritu del Memorial.

Con esta nueva medalla, el VI Memorial de Atletismo Miguel de la Quadra-Salcedo da un paso más en el camino hacia la memoria, la emoción y la celebración del atletismo como un acto de belleza, esfuerzo y hermandad. Una medalla que, como cada año, trasciende el podio para convertirse en un objeto de colección y en un símbolo eterno de todo lo que representa este encuentro.

Deja un comentario